Lo que ocurre realmente cuando cierras los ojos

Dormir parece un descanso. En realidad, es uno de los momentos más activos de tu vida. Mientras duermes, tu cerebro consolida tus recuerdos, tu cuerpo repara sus tejidos y tus hormonas regulan silenciosamente tu equilibrio interno.

Los ciclos del sueño: una arquitectura precisa

Una noche completa se compone de entre cuatro y seis ciclos de unos 90 minutos cada uno. Cada ciclo pasa por varias fases distintas: el sueño ligero, el sueño profundo —esencial para la recuperación física— y el sueño REM, en el que los sueños cobran vida y el cerebro procesa las emociones. Perder los últimos ciclos de la noche, a menudo ricos en sueño paradójico, priva al cerebro de un trabajo cognitivo insustituible.

El ritmo circadiano: tu reloj interno

Tu cuerpo sigue un ciclo natural de unas 24 horas, sincronizado principalmente por la luz. La melatonina aumenta por la noche para preparar el sueño, mientras que el cortisol vuelve a subir al amanecer para despertarte progresivamente. Alterar este ritmo —por el uso de pantallas a altas horas de la noche, horarios irregulares o viajes transmeridianos— desincroniza todo el sistema.

Entenderlo para dormir mejor

La biología del sueño no es cosa solo de los investigadores. Comprender sus fundamentos ya es un primer paso para tomar decisiones más informadas sobre tus noches —y, por tanto, sobre tus días—.

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